El piojo humano (Pediculus humanus) es una especie de insecto ftiráptero de la familia Pediculidae que parasita al ser humano, especialmente niños y adolescentes. Su infestación provoca pediculosis. Al contrario de la pulga, esta especie no ha experimentado ninguna recesión, siendo su distribución mundial.[1] Se reconocen dos subespecies:[2]
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| Estado de conservación | ||
| Desconocido | ||
| Taxonomía | ||
| Reino: | Animalia | |
| Filo: | Arthropoda | |
| Clase: | Insecta | |
| Subclase: | Pterygota | |
| Infraclase: | Neoptera | |
| Orden: | Psocodea | |
| Suborden: | Troctomorpha | |
| Infraorden: | Nanopsocetae | |
| Superfamilia: | Anoplura | |
| Familia: | Pediculidae | |
| Género: | Pediculus | |
| Especie: |
Pediculus humanus Haeckel, 1896 | |

Esta especie sólo es propia del ser humano, como su nombre científico lo indica (Pediculus humanus). Miden aproximadamente de 1 a 2 milímetros y son fácilmente visibles al ojo humano. Tiene el cuerpo traslúcido con una leve tonalidad de color amarillo o marrón. Además se puede distinguir la sangre que lleva dentro del cuerpo en una pequeña cavidad de su interior. Esta cavidad se divide en tres partes: la primera es una bolsa que se ubica en el centro del cuerpo del pequeño insecto; las otras dos son ramificaciones de la cavidad principal cuya función es hacer llegar la sangre a las partes superiores de su cuerpo. La variedad del cuerpo (var. corporis) es considerada como transmisora de tifus exantemático, fiebre de las trincheras por Bartonella quintana y fiebres recurrentes por Borrelias.[1]

| Control de autoridades |
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